martes, 27 de enero de 2015

No existe el bien... ni el mal

Algo que me perturba demasiado al ver personas que son afectadas por terceros es que digan que ellos son malos y lo hacen a propósito (con tal de dañar). Obviamente no fue bueno el haber afectado a la otra persona... pero tampoco lo hace malo.

Una de las cosas que aprendí estando en la clase de Lectura y Análisis de Textos Literarios I y II es que una buena trama en un libro (o libreto) es aquella que tiene personajes complejos, algo que se acerca a la realidad. Una trama pobre es todo lo contario, tiene personajes que siempre siguen una misma línea, aún así le sucedan cosas negativas en su vida ficticia, llámese melodrama televisivo.

Si una persona roba, asesina, hurta o golpea, es porque lo hizo por algo. Al mismo tiempo que muchos delincuentes hicieron cosas atroces y fueron juzgados por sus acciones, llevándolos a una muerte legal y que para ojos de otros no merecían ese destino. 

Me hace recordar a una asesina serial (cuyo nombre no lo tengo a la mano a pesar de estar en la web) que asesinó a una cantidad considerable de hombres y fue condenada a la silla eléctrica. En su última grabación, dice claramente que ella había sido violentada y violada anteriormente por otro(s) hombre(s). En efecto, ese trauma emocional fue lo que provocó que actuara de manera ilegal, ¿pero eso la hace mala?

Como ven es un tema complicado y existen los típicos ejemplos que aplican a los niños de primaria, el cual consta de un señor pobre que tiene un niño muy enfermo y roba medicinas, ¿debería ser arrestado? Pónganlo en diferentes circunstancias, pero siempre teniendo en cuenta a un tercero que necesita ayuda (hijo, hija, amigo, amiga, padre, madre, tío, tía...)

Es obvio que aquí entran cosas legales, la moral, la ética y otros temas que en realidad no deseo tocar. La vida es muy complicada si lo pensamos mucho y metemos la razón al pensar en ese querido que nos hizo daño y pide perdón con lágrimas en las mejillas, ¿de verdad existe el perdón?






Dorothy

sábado, 10 de enero de 2015

¿Por qué los cumpleaños son cosa seria?

Sin necesidad de poner la cantidad de cuántos gametos masculinos yacen en un mililitro de semen, ni de cuánta información contenga el gameto femenino, podemos saber que la cantidad de combinaciones tras juntar ambos gametos es simplemente un número tan grande (aunque no infinito) que nos puede dejar boquiabiertos; un número tan grande, que las mentes flojas ni siquiera pueden leerla y la pasan por alto, afirmando que sí, es un número gigante. Aquella combinación impresionante es tal, que la probabilidad de haber sido nosotros es 1 en x cantidad (considerando que ya tienes en mente cuán grande es dicha cantidad). 

Me sorprende escuchar a la gente de mi alrededor, mis amigos, mis conocidos, que toman sus cumpleaños a la ligera, sin importancia, como si fuera un día cualquiera, que no es digno de recordar. Por algo se festeja esos días, por algo te dan obsequios (que para mí es una ofrenda), por algo te cantan, por algo te abrazan, por algo se reúnen... ¡es un milagro que hayas tenido que ser y no otro, quien no tuvo la oportunidad de nacer! 

Así como el Universo nació a causa de un accidente, nosotros, a pesar de "haber sido planeados", somos parte de un accidente también, un efecto del azar y de la probabilidad. 

Me maravilla tener que dar un obsequio y un abrazo, presenciar a esa persona en su día, acompañarla como muestra de gratitud por existir. Y así como nos encanta estar con esas personas que amamos en su día, deberíamos agradecernos a nosotros mismos de la misma manera. Es fantástico tenernos aquí y disfrutar de lo que nos espera en este extraordinario, maravilloso y magnífico planeta. 

Gracias por existir.






Dorothy

sábado, 3 de enero de 2015

¡Feliz año nuevo, por fin se acabó el 2014!

No sé cómo se la pasaron ustedes en el 2014, de verdad fue un año lleno de cambios que te golpeaban la cara (¿fui la única que sufrió de cambios inesperados?), de verdad un año que desde el principio, quería que acabara.

Pensé en muchas cosas negativas: la tristeza, el futuro, el pasado, la venganza, el suicidio; pero me alegra mucho que no haya pasado a más y que ahora me encuentre más tranquila que hace exactamente un año y medio, que fue cuando empezó todo a desvanecer frente a mis ojos.

Ahora, a finales del 2014, me encontré dispuesta a ponerme el reto de estudiar matemáticas, escribir (aunque sea este blog y mis 50 relatos del ser y el por qué), hacer de nuevo videos en mi canal de YouTube y ahora reabrir (¿es esa una palabra?) mi tienda Chocolate Bunny en etsy. Siento que este año va a estar lleno de éxito, y obviamente eso sucederá si yo me pongo a trabajar en vez de ponerme a llorar, quejarme, rebajarme, despreciarme y depender de las demás personas como hice en el detestable 2013. He recobrado mis maravillosas amistades y eso es más que suficiente para sentirme orgullosa de que no soy una mierda de persona como creí ser el año pasado.

Espero de igual forma, que así como me estoy dedicando a la costura y repostería ahora mismo, me dedique a la literatura y las matemáticas. Quizá con el tiempo mis pasatiempos me dejen un poco de dinero para sustentar mis necesidades básicas, pues ya no quiero estar dependiendo de mis padres.

Les deseo de antemano que tengan un bonito año, que lo tengan lleno de salud mental, sabiduría y conocimiento; recuerden que como seres humanos, lo más increíble que hemos adquirido es eso mismo, la sabiduría. Hay que agradecer al universo por ser y a nuestra estrella por dejarnos vivir lo suficiente para ver siquiera a nuestros futuros niños crecer. 

Jamás había sentido tanta dicha.






Dorothy