viernes, 27 de febrero de 2015

Recuerdos de una infancia

No sabría con claridad cómo empezar esta entrada, suelo tener recuerdos muy bellos y horrorosos de mi infancia (pero no quiero hablar del horror por ahora).

Hasta cierto punto me gustaba mucho ser una niña porque normalmente íbamos semanalmente a un departamento (hogar de mis abuelos Raúl y Antonia) que le llamaban el 11 (u once, con números o letras). Allí nos reuníamos, como dije, no solamente mi familia de cuatro, sino también mis tíos y primos con quienes jugábamos pocas veces porque no nos dejaban salir al patio. Me quedaba entonces en la casa con mi hermana a dibujar.

Recuerdo que en aquellos tiempos los adultos siempre platicaban de cosas que no entendía y siempre pensaba que una vez siendo adulta podría comprender sus diálogos. Aunque, al crecer un poco, me di cuenta que gustaban mucho hablar sobre películas. 

Siempre hablando, riendo, gritando y con la música al tope (desde The Beatles hasta Pink Floyd, desde Therion hasta Rammstein). Eran unos momentos muy especiales a pesar de que todos estuvieran bebiendo. Sus risas me hacían sentir bien y el hecho de regresar a casa muy tarde me emocionaba mucho, pues me gustaba que nos fuéramos en taxi, con las calles vacías y un cielo negro.

Casi no nos llevamos bien con mis primos porque, con eso de que no nos dejaban salir al patio cuando niñas, no habíamos entablado una amistad. Al final resultó ser que no teníamos nada en común y cuando jugábamos eran cosas muy superficiales. Se llevaban pesado, eso sí, y tanto mi hermana y yo nunca acostumbramos a hacer esas cosas.

Mi abuelita Antonia era una mujer muy linda que siempre nos recibía con besos y abrazos en la entrada del once. Ella, como muchos mexicanos, vendía dulces, quesadillas y sopes; alimentos tan perfectos que no he probado hasta el día de hoy algo similar.  Solía pedirle muchos dulces y ella me los daba, a veces mi mamá me reclamaba por pedir tantos pero ella decía "no pasa nada" y me daba más y más. 

Mi abuelito Raúl era un señor muy serio, con barba canosa que al saludarlo me picaba mucho y no me gustaba. Siempre se sentaba en un lugar específico en su silla especial. Normalmente, cuando llegábamos y éramos los primeros, se encontraba sentado en su sitio leyendo algún libro. No recuerdo que hayamos platicado de algo, era una persona muy seria. Quizá me preguntaba una que otra vez sobre la escuela y me daba penita entablar una conversación por lo mismo, me sentía un poco intimidada. 

Me gustaba mucho llegar al once y ver a mi tía Ivonne sentada al otro extremo de la mesa, pues ya estando ellos allí (incluyendo a mis primos), sabía que nos íbamos a divertir mucho. 

A la vez recuerdo muy bien una noche de esas donde me senté y vi cómo conversaban con mucho entusiasmo y muchas risas, pensé, sin querer, una pregunta que hasta el día de hoy no comprendo por qué me la hice:

¿Cómo será una vez que acabe todo esto?

Entonces seguí jugando como si fuera inmortal...

Mi tía Ivonne falleció en el 2005. mi abuelito Raúl en el 2010 y mi abuelita Antonia en el 2012. No quería que acabara así... ni pronto...


viernes, 6 de febrero de 2015

Niñas feas del mundo... ¡vengan!

"Nadie me dijo que yo era bonita cuando era una niña. A todas las niñas se les debe decir que son guapas, aunque no lo sean"

—Marilyn Monroe

Algo que me perturbó mucho durante mi infancia fueron los complejos de belleza. Yo jamás en mi vida (ni ayer ni hoy) fui ni he sido de esas que los chicos miran, invitan a salir, les mandan flores en San Valentín o piden números telefónicos cuando pasean en un centro comercial... era todo lo contrario. Me hacían el feo, me decían que era horrible, me hacían bromas pesadas y hasta me decían que jamás me iba a casar y que estaría sola por el resto de mi vida. 

Cuando un niño me llegó a gustar y alguien le confesó mis sentimientos, dijo "Prefiero tener mil citas con X niña que con ella" (y X chica era la niña obesa del salón). Obviamente mi corazón se hizo pedazos poco a poco y mi inseguridad aumentó a través de los años, a tal punto que no era capaz de verme al espejo. Era cierto que tenía problemas de sobrepeso y eso me avergonzaba mucho, pero jamás pensé en cosas como dejar de comer o vomitar lo que consumía. 

Al paso de los años fui perdiendo peso pero seguía sintiendo esa inseguridad. Siempre veía esas niñas lindas que lucían su cabello y usaban ropa bonita. Volteaba a verme y usaba ropa grande, holgada, con pantalones igualmente feos. No me sentía capaz de cambiar mi vestimenta ni de sentirme linda.

Fue hasta el 2008 que tuve mi primer novio, quien me decía cosas lindas sobre mi persona y con tal de escuchar sus palabras encantadoras, recurría a insultarme a mí misma. Creía (al menos de manera subconsciente) que si alguien me quería/amaba entonces sería feliz. Grave error...

Al paso de los años mi inseguridad incrementó y los miedos se presentaron: celos, envidia, ansiedad, estrés, odio, desconfianza de mí y, por lo tanto, de mi pareja (sí, la misma del 2008)... hasta que todo llegó a su fin apenas en el 2013. Entré en una depresión, pensé en muchas cosas (sí, pensé en eso), buscaba maneras de cometerlo y de controlar la vida de mi pareja. Terminamos la relación en el 2014 y todavía después de que todo acabó, pensé en eso que no quiero hacer mención. 

Me veía al espejo y estaba fea, ¡otra vez! Y me di cuenta que en realidad jamás me había visto a mí misma como una persona bella... o simplemente bonita. Quería pensar que era bonita, pero me la creía solamente porque otros me lo decían, yo jamás en mi vida me había visto al espejo y pensaba que era linda.

Fue entonces apenas a finales del año pasado cuando pensé en cambiar mi aspecto. Empecé a cambiar todo lo que contenía mi clóset: en vez de pantalones feos, compraba medias, en vez de playeras, compraba vestidos, a tal punto que ya he dejado de usar pantalones. Aparte de esto, también he empezado a usar maquillaje y a verme más al espejo, decir qué es lo que no me gusta y mejorar. Cambié también mi dieta por completo, pues cuando cambias lo que comes, a la vez tu humor lo hace.

Aún hoy día veo a chicas que se ven muy bien, teniendo a alguien a su lado o solitarias, lucen lindas, hermosas, sensuales, entre otras. Me pregunté apenas por qué es que se ven de esa manera y yo no, a lo que concluí que es porque ellas se quieren de verdad.  

No necesitamos realmente que alguien nos ame (y no me refiero a que hay que ser narcisistas, pues es hermoso ser amado y amar), amarse a una misma es muy importante a lo largo de nuestra existencia, pues, si no somos nosotras, ¿quién? 

Olvida a esos chicos y chicas que te dijeron alguna vez que eras fea. Olvida esas palabras que siguen hiriendo tu ser. Enfócate en el presente y en tu persona, mírate al espejo y sé sincera contigo. "No me gusta mi aspecto, ¿pero por qué? ¿Qué es lo que me hace diferente de las otras chicas? ¿Qué me gustaría tener en mi cuerpo para poder sentirme a gusto?". 

Si te sientes bien usando colores llamativos, úsalo; si estás mejor poniéndote maquillaje, póntelo; si te gustan más las faldas cortas, aprovéchalas; si estás mejor planchándote el cabello, continúa. No dejes que nadie te diga cómo lucir, si así te sientes bella, entonces póntelo y disfruta de tu cuerpo. Tampoco dejes que otras mujeres te rebajen diciéndote que luces mal por tener las piernas gordas o que pareces una "cualquiera" con ese escote siendo una mujer de senos pequeños. Si tú, al verte por primera vez al espejo, pensaste que lucías genial, entonces quédate con tu propio pensamiento. 

No es fácil dejar de tener sensaciones negativas, es verdad, pero tampoco es imposible. Si tus sentimientos y deseos son lo suficientemente fuertes, entonces lograrás alcanzar lo que más quieres en la vida.

Lamentablemente sólo podremos estar una vez en este planeta, y la vida es demasiado corta como para estar triste todo el tiempo.

lunes, 2 de febrero de 2015

Me preocupo demasiado y tengo miedo

No sé qué es lo que me sucede, desde siempre he tenido este tipo de reacciones ante cualquier circunstancia. Me preocupo demasiado, tengo ansiedad y finalmente, cuando logro conseguir mi objetivo para calmarme, me siento mal. 

En muchas ocasiones he sentido que solamente molesto a la gente, que le estorbo. Me da miedo estorbarle a mis amigos, hartarles, que se cansen de mí. Que me desechen cual objeto. Sé que ellos no piensan así y que me aprecian mucho, pero en muchas ocasiones preferiría mejor desaparecer y así dejarlos tranquilos. A la vez me siento descompuesta, como si me faltaran muchas piezas.

Puedo ver las piezas que me faltan muy cerca, a mi alcance, pero no sé por qué no me animo a tomarlas sin sentirme mal.

Creo que la gente es demasiado amable conmigo, que mis amigos y mi familia lo son también; que no merezco el afecto que me están dando, ni material, ni espiritual. Otras veces siento que he sido una persona muy miserable... pero yo quiero ser feliz.

Crecer en la tristeza ha provocado la persona que ahora soy y quiero, deseo, anhelo, salir de este agujero que me ahogará si dejo de luchar por mi vida. Estuve a punto de tirar la toalla hace algunos meses, pero el día que empezó el año 2015 supe que tendría que volver a nacer. 

Quiero crecer, ver a mis amigos y familia hacerlo también, quiero verlo a él crecer y superarse. Quiero estar con él...

Sin embargo no sé si hacerlo de lejos o estar justo a su lado... como dije, no quiero ser un estorbo a pesar de que sé que no lo soy. Es muy complicado de explicar, soy un ser muy complicado y a la vez, me complico todo. Igualmente es muy gracioso porque pienso en alguna tabla de verdad con lo que estoy diciendo.

No tengo que caer en las mismas drogas. No debo dejarme caer.



domingo, 1 de febrero de 2015

"Me!Me!Me!" por Hibiki Yoshizaki

Una animación muy particular fue mostrada en la página Animator Expo el 24 de noviembre del 2014 y no fue sino hasta que Los Hermanos Fine (The Fine Bros) hicieran una video reacción para que viera dicha obra del autor freelance Hibiki Yoshizaki. Nacido en 1980, desde temprana edad ha participado en varias animaciones, pero hay una que cabe destacar: Evangelion 3.0 You Can (Not) Redo (películas y serie que recomiendo mucho ver si les gusta la ciencia ficción, robots gigantes y personajes patéticos y complejos).

Sin embargo, no estoy aquí para platicarles de su vida ni de Evangelion, sino de su reciente creación: "Me!Me!Me!", que así como yo y varios fanáticos de las animaciones japonesas (llámese otaku) han encontrado a "Me!Me!Me!" atractiva, "bizarra" e impresionante (refiriéndose a la animación que, de hecho, está muy buena si dejas a un lado el erotismo que contiene, ¡OJO!, erotismo es diferente de pornografía). 

Cuando empecé a leer comentarios en páginas relacionadas con la animación, siempre hay gente que la encuentra muy pervertida, pornográfica, sin sentido, extraña e incluso escalofriante. He tenido que verla más de dos veces para analizar si es verdad que "no tiene sentido". Entre aquellos que de igual manera quieren hacer el análisis (y en el mismo video de Los Hermanos Fine) dicen que en realidad tiene un significado profundo (como cualquier otra obra animada y cinematográfica), el cual consiste en que el protagonista es un otaku. 

Para que esto quede claro, en México la palabra otaku difiere mucho a la definición que se le da en Japón; aquí al menos a uno le llaman otaku solamente por ver las caricaturas japonesas y en Japón, le llaman otaku (que su traducción sería "hogareño") a aquél que se la pasa en su casa viendo caricaturas (llámese anime), leyendo novelas gráficas (llámese manga) y navegando en la internet, alejándose de toda vida social y viviendo en una fantasía. Como bien dije, es un problema social que ha estado afectando mucho a Japón y su mismo gobierno se ve preocupado por estas personas. 

Principalmente la animación "Me!Me!Me!" nos muestra una mañana ordinaria y nuestro protagonista se encuentra entre el sueño y la realidad. Está en su habitación, desordenada, llena de colillas de cigarro, un póster de algún anime inexistente y herramientas con una figurita de acción que, al parecer, estaba armando y más adelante tomará importancia en la animación. Claramente se ve una pantalla de alguna computadora con un par de personajes femeninos sonrientes, estáticos. Enseguida se vuelven animadas, el protagonista "entra" a la pantalla y dichas imágenes femeninas nos enseñan algo muy particular: sus facciones físicas, que en la mayoría de las animaciones japonesas son de senos grandes, pequeñas cinturas, cabello lacio, ojos grandes y piel pálida. El protagonista se muestra muy feliz (y fumando) al estar en esa zona que no es un lugar en específico, sólo un simple escenario abstracto. Estos personajes femeninos se multiplican y enseñan erotismo, refiriéndose a la pornografía animada (llamada comúnmente hentai, que en japonés significa "pervertido"). Se ponen en posiciones sexuales y al paso de algunos segundos, a cada una de ellas se les desaparece la ropa, mostrando una ropa interior femenina (rayada, de color menta) que en Japón y el mundo ha tomado mucho auge (por ahora desconozco el nombre que adquirió, pero es muy popular entre otakus). Entre danzas y movimientos de senos muy irreales, dan la bienvenida a un nuevo personaje femenino. Antes, el escenario colorido, ahora se vuelve de tonos oscuros entre el negro y rojo, lleno de figuras geométricas muy lindas.

Los personajes femeninos cambian de esa imagen sensual a un desnudo completo, mostrando, al parecer, el uso de juguetes sexuales. El nuevo personaje, que es igual una figura femenina, no muestra su rostro, lo oculta detrás de una máscara que parece tener relación con alguna otra serie japonesa. De esos bailes traviesos, ahora se vuelven en una cosa que va más allá de la pornografía ordinaria, pues ese uso de juguetes sexuales que van de los pezones a la vagina, parece ser "otra clase de nivel", mucho más fetichista que la ropa interior (sí, esa ropa que mencioné, es atractiva para algunos fetichistas y es muy usado en personajes de caricaturas). El protagonista, al ver que la enmascarada se acerca a él, suelta el cigarro que traía en la boca y al acercarse más, se enseñan imágenes de otro personaje femenino y él mismo. Entonces, cuando por fin está a su alcance, ahoga al protagonista entre sus senos y solamente se puede ver sangre.

"Despierta" o eso nos hacen creer. ¿Recuerdan lo que es la parálisis del sueño? Tienes los ojos entreabiertos y por más que quieres luchar contra tus pesadillas, no puedes despertar. Al principio nos muestra exactamente esto, el protagonista tiene los ojos entreabiertos y mira en la pantalla los personajes femeninos. Es obvio que está soñando y sueña con esas chicas porque está mirando directamente hacia esa dirección, y si vemos el póster que yace a su espalda al principio, cuando lo vemos acostado en su cuarto, es la misma posición que tiene ese personaje femenino al principio de su sueño. Otra cosa que cabe destacar es lo que he estado describiendo del video, ese sueño que parecía ir bien, termina siendo una pesadilla, pero al momento de creer que se ha terminado, en realidad continúa.

Ve un par de senos en la pantalla y sale la enmascarada de allí, persiguiéndolo por la habitación y una vez que lo tiene acorralado, se quita la máscara y vomita en su boca, haciéndolo caer de nuevo en un sueño pesado. 

A partir de aquí es donde deben poner mucha atención a las imágenes e incluso a la animación (porque es muy bella). Sale el otro personaje femenino que tiene la misma caracterización que la enmascarada. El protagonista está "perdido" en un pezón, pero allí mismo es donde ve una escena que ya había vivido: se ve a sí mismo con su antigua pareja, quien llora desesperada, pero ve cómo la abandona. Trata de perseguir el pasado pero no lo alcanza. Sigue entonces él tendido en el piso y la enmascarada devorando sus intestinos, que se puede interpretar como "ser consumido por las adicciones". Su ex-novia lo alcanza y besa con lágrimas en los ojos. El protagonista entonces recuerda lo que alguna vez fueron, enseñando imágenes de su relación, ambos felices... pero ya no está ni existe en el presente.

Grita con desesperación y se cambia a una armadura muy al estilo Evangelion. ¿Recuerdan lo que les dije que no debían olvidar? Había, al principio del video, unas piezas que estaba armando para una figura de acción, la misma armadura que está portando. Tengan en mente lo que les dije de la parálisis del sueño, su mirada sigue estando al frente donde estaba la pantalla y pueden verlo unos segundos antes de que diera el grito.

Después de transformarse va a perseguir y destruir a esos personajes femeninos, les va disparando una a una, dejando un rastro de sangre color verde (¡como si fueran alienígenas!). Toda esa escena muestra claramente que está tratando de salir de esas adicciones, yendo en busca de lo que ya ha perdido, que es la relación amorosa que tuvo. Sin embargo, como se muestra en una corta escena donde trata de tomar su mano, la pierde.

Finalmente se encuentra en la última batalla, donde está la mujer enmascarada, quien tiene secuestrada a la chica, y los personajes femeninos, quienes empiezan a disparar mediante sus senos. El protagonista trata con ellas luchando, la fotografía de él y su ex-novia termina destruyéndose en pedazos y él también es derrotado tras tantos disparos. La enmascarada se acerca a él, deshecho, y le da un beso. Evidentemente ha perdido la batalla. Su cabeza cae sobre el suelo en la misma posición que empezó el video, entonces abre los ojos y puede significar que, por fin, ha despertado de ese sueño para continuar con la misma vida llena de adicciones que tenía antes de ir a dormir.

Es obvio que una animación no va a hacer que el problema de Japón que tiene con los otakus desaparezca, pero siempre sembrando se puede alcanzar a lograr algo. Parece estúpido y patético que un personaje tenga adicciones como lo es a la pornografía con caricaturas y tenga problemas con fetichismos que van un poco más allá a lo que conocemos normalmente, sin embargo, esa clase de adicciones existen y son un problema en la sociedad (no sólo en Japón) porque muestran ideas irreales de lo que es mantener una relación sexual con una mujer, que es una imagen muy diferente a la que nos muestran en el video (senos grandes, caderas anchas, cinturas delgadas, piel pálida...) si la comparamos con una de la vida real. Estas personas caen en los estereotipos y como no pueden encontrar a su pareja ideal, prefieren quedarse con los dibujos.

A pesar de que el final del video no haya sido del todo positivo, una o uno mismo puede siempre buscar ayuda en centros de adicciones. La iniciativa está en uno que quiera cambiar su personalidad y dejar esas cosas que, como simples humanos, nos hacen daño. 

En cuanto al sueño bizarro que tuvo el protagonista, no fue del todo extraño, pues él está acostumbrado a ver caricaturas de esa índole, y tener esas imágenes en su habitación, provocaron que los "fantasmas del pasado" lo persiguieran entre la realidad y el sueño. No se puede hacer un análisis a los personajes porque ellos no te dicen nada, a duras penas sabemos que el protagonista terminó con una relación con tal de estar más tiempo con sus caricaturas y pornografía.

Sin duda es una animación interesante y no hay que ver las cosas por encima (por el hecho de que sea anime) sino que hay que meternos más, razonar y analizar lo que el autor nos quiere hacer ver. Sin embargo, nadie sabrá con claridad lo que quiere decir, pues el mensaje que nos compartió sigue en su cabeza, ¡y quién sabe si nos lo quiera decir! 






Dorothy