jueves, 30 de octubre de 2014

Videos raritos de YouTube

Los siguientes videos están en inglés (lo siento) pero tienen un contenido comprensible, visualmente hablando. Espero realmente pasen una buena y entretenida noche.










Colección de Creepypasta Traducidos Pt. 1

Teniendo el Halloween y el Día de Muertos a la puerta del mañana, les he traido a ustedes, queridos lectores espontáneos, ocasionales, que yacen aquí en el blog desesperanzado, una colección de creepypastas, originalmente en inglés, que empecé a coleccionar desde el 2007 o 2008, aproximadamente, mucho antes de que se volvieran en la cosa más popular en la red de habla hispana. 

Según mi carpeta de imágenes, tengo 322 (¡suma 7!) elemetos y 29 traducidos (no crean que soy una completa bilingüe, seguramente tendré varios errores por allí, así que me disculpo antes de que digan algo). 

Antes de empezar, para aquellos novatos en el internet, les tengo una definición propia de qué es un creepypasta:
La palabra creepypasta viene del inglés “creepy” (miedo, terror) y “paste” (pegar). Así que, en español sería “pegar terror/miedo”. Es relativo a la palabra copypasta que, obviamente, viene del copiar y pegar.

En la página www.4chan.org hay una sección llamada /x/ (Paranormal), donde lo único que se publica son copias de cuentos o experiencias propias anormales, de terror, es por eso mismo que a esto le llamo “colección”. 
Estas historias fueron escritas de forma anónima, lo cual hace complicado poner nombre del autor, como debería hacerse con cada una de las obras que se muestran a continuación.
Dicho lo anterior puedo comenzar con mis historias. Tengan en cuenta que no me gustan las historias simples ni las más repetitivas (como ahora que está de moda Slenderman o Jeff the Killer), sino que trataré las obras más raras que puedan encontrar en la red.

No abras los ojos

En el último día de cada mes, cierra las persianas o las cortinas antes de que duermas. Si en la media noche escuchas que alguien toca por la ventana, no abras los ojos.

Si eres uno de los desafortunados, escucharás como si alguien tirara piedras a tu ventana. No es un amigo; sólo mantén los ojos cerrados. El sonido se hará más fuerte, tocarán cada vez más rápido y más rápido. No dejes que tu curiosidad te gane, no te muevas. Perderá su paciencia, empezará a golpear furiosamente. Tu ventana temblará y se estremecerá y los sonidos sólo se harán más fuertes. Tocará y moverá el vidrio; no te preocupes, la ventana no se romperá, pero por lo que más quieras, NO ABRAS LOS OJOS. No importa cuán asustado estés, no importa cuánto quieras gritas, haz como si no escucharas, haz como si estuvieras dormido.

Después de un rato, los ruidos se detendrán. No caigas en eso, mantén los ojos cerrados. Intenta dormir si puedes. No te levantes, ni abras los ojos hasta que el Sol salga.

Aquellos que abren los ojos… Bueno, realmente nadie sabe qué es lo que sucede.

La pesadilla

“Papi, tuve una pesadilla”. Parpadeas y te levantas recargándote con los codos. Tu reloj alumbra la hora, son las 3:23.

“¿Quieres acostarte en la cama para que me lo cuentes?”

“No, papi”

La singularidad de la situación hace que despiertes. Apenas puedes ver el rostro de tu hija en la oscuridad.

“¿Por qué no, cariño?”

“Porque en mi pesadilla, cuando te digo qué sueño, la cosa que porta la piel de mami se sienta”. Por un momento te sientes paralizado, no puedes dejar de ver a tu hija. Las sábanas empiezan a moverse.

El Tren y el Túnel

En un pueblo rural de Wisconsin, hay un parque viejo y abandonado. Fue construido en los años 20’, servía como un centro de reunión para todos.

Así, un nuevo tren con su túnel para niños fue construido en 1932. Era un tren con una pinta inocente, con una locomotora (mecánica) y tres vagones pequeños. El tren daba vueltas antes de que hubiera un túnel.

Pero he aquí donde la historia se pone extraña. Hubo numerosos casos de mortalidad en niños ese año, todo pasó después de que los niños dieran un paseo por el tren. Algunos niños desaparecieron en ese pequeño el túnel (como de cinco metros), y otros después de salir quedaron en coma. Uno, al salir, estaba muerto. Su vestido estaba cubierto de manchas de sangre, parecidas a huellas de manos pequeñas. Otros se suicidaron al rascarse sus propios cuellos hasta sangrar, y uno de ellos mató a otro niño antes de colgarse con un alambre de la granja de su familia.

El parque cerró, y la popularidad entre los turistas del pueblo se desplomó.

Recientemente, un equipo de científicos fue enviado al parque. Pusieron una cámara de vídeo en el tren colocándola con cinta adhesiva, poniéndole una nueva linterna, antes de echarlo a andar.

Cuando el tren entró y salió del túnel, estaba vacío, excepto por la cámara.

Los últimos diez segundos no había nada, sólo estática, salvo por los sonidos de risas de niños.

Botones

Sientes una molestia en la garganta.

Intentas toser y sacarlo, pero no puedes.

Luchas por expulsarlo metiéndote los dedos, provocando el vómito, incluso bebes mucha agua, pero por más que lo intentas, sigue atorado ahí.

Buscas el envase de leche en el refrigerador y de repente estornudas. Algo pega el suelo, es pequeño. Miras al piso y ves un pequeño botón con forma de una flor.

Miras entonces de nuevo hacia el envase de leche y notas la fotografía de una niña perdida. Su blusa enseña los mismos botones.

Yo también lo escuché

Una niña juega en su cuarto cuando escucha que su madre le llama desde la cocina, así que corre por las escaleras para encontrarla.

Mientras corre por el pasillo que lleva a la cocina, la puerta que está debajo de las escaleras se abre y una mano jala a  la niña adentro. Era su madre, quien le susurró al oído “no vayas a la cocina, yo también lo escuché”.

Con esto finalizo mi primera parte de Creepypastas, sin embargo, continuaré publicando en estos días y en las próximas horas, unos cuantos compilados de videos "extraños" que hay en la red. ¡Espero tengan un buen Halloween!

Hasta la otra entrada.





Dorothy


miércoles, 29 de octubre de 2014

Sueños recurrentes

Algo muy curioso que me ha pasado en estos largos años de mi existencia, son los sueños. No son aquellos abstractos donde vuelas, llegas desnudo a la escuela, el cielo lo ves de color verde, entre otros que la mayoría consideran anormales y extremos. Los que yo tengo tienen que ver con otro Universo, un cuerpo diferente, una estrella blanca y unos seres que hasta el día de hoy, sólo tengo teorías de quiénes son. 

No tengo con claridad desde cuándo empezaron (con alguna fecha), sin embargo, uno de los sueños que más me ha marcado ocurrió en el 2010. Fue algo así:

Estaba en el cuerpo desconocido, de una mujer con cabello negro, demasiado alta, ojos que le pegan al rojo, junto a un muchacho que estoy segura--en el sueño--me ha ayudado demasiado en todos mis trayectos. Estaba anocheciendo y me despedía de él, cruzaba un espejo y estaba en el cuerpo que en al vida real, es mío. No recuerdo bien qué hacía aquí, pero tenía unos deseos enormes de volver a ese mundo. Sabía perfectamente que si cruzaba el espejo llegaría a mi hogar, así que partía al centro de la ciudad buscando por él y, al hallarlo, no podía cruzar. Entonces tuve que partir hacia algún lado a buscar la piedra, deduje, pues, que debía buscar allí mismo en la ciudad. Empezaba una canción (cuya letra jamás leí hasta despertar) y me encontré con la piedra en la calle, donde todos podían mirarla, pero pasaban y no la notaban. La recogí con ambas manos y vi que desde adentro había un brillo esmeralda, aproximé mi ojo a ver un agujero y dentro de él, veía dos ojos esmeralda que me decían muchas cosas, pero que no podía escuchar por el bullicio de la ciudad. Miré entonces la piedra y tenía escrito los números:

15508
  1965

En el espejo había un bello paisaje, uno tan bello que no hay ojo humano lo haya visto. 

¿Pero qué hay sobre los personajes recurrentes de mis sueños?


Estos personajes empezaron a aparacer desde hace ya un tiempo, normalmente matando a gente, más que nada a los "amigos" que existen en mis sueños. Su primera aparición fue cuando estaba huyendo con mis camardas en una habitación muy lujosa y, repentinamente, uno de estos llegaba con una velocidad sorprendente y asesinaba enfrente de todos nosotros a varios compañeros. 

En otro sueño estaba en un bosque en la oscuridad total, llegaba esa persona que me genera mucha confianza y tomaba mi mano, guiándome hacia la salida. Estaba segura que uno de esos nos estaba siguiendo, sin embargo, con él a mi lado me sentía protegida. 

Pero no solamente estos personajes salen en aquél mundo, sino que han llegado hasta este, ¡y fue apenas hace unos cuantos meses! En mi sueño estaba en la calle, yendo hacia la casa de una tía, cuando repentinamente, al levantar la mirada, vi a unos cuantos metros a uno de ellos mirándome. Me detuve y en un parpadeo, ya se había ido, pero al mirar detrás mío allí estaba. 

Continué mejor caminando sin pensar en esos, sin hacerles caso, hasta que llegué a la entrada del edificio y al mirar dentro, éste ya me miraba. En ningún momento dijo nada.

El último y el "mejor" que he tenido fue que, una vez que salí de la escuela media superior, tuve el típico sueño de que estás atrapado adentro y no tienes la menor idea de por qué estás allí si ya saliste. Estaba, pues, en ella sin saber qué hacer, así que por obvias razones, decidí dejar el plantel, pero la salida más próxima estaba al otro lado de la escuela. Tuve que caminar todo un tramo para llegar y durante mi trayecto, había uno de ellos sentado en una banca, mirándome con esos ojos vacíos y siguiendo mi cuerpo en movimiento. Traté de no hacerle caso mientras me seguía con "la mirada", pero cuando veía hacia otra dirección, ése ya había cambiado de lugar. 

Admito que durante el sueño tuve miedo y traté de correr lo más rápido que pude, pero por más rápido que fuera, él se transportaba sin moverse.

Al casi llegar a la salida, por primera vez, esa "cosa" habló conmigo. Jamás en mis sueños anteriores alguno de ellos había hecho tal acción, una tan común para los humanos. Me llamó por mi nombre y no le hice caso, sin embargo, dijo algo que me llamó la atención: "Puedo cumplir tu deseo, pero a cambio quiero tu vida". Justo después de decir eso, desperté.

Será algo que jamás olvidaré, puesto que ha sido una experiencia aterradora. Sólo miren el dibujo de arriba y díganme si de verdad ustedes no se sentirían acosados por un ente con ese aspecto. 

En otros sueños donde ellos aparecen es común que me digan que cometa ciertas acciones, que investigue sobre sucesos o lea ciertos libros, en uno de ellos, una (sí, una) me miró y se dirigió a un librero que tengo en mi habitación, sacando un libro que aún no tengo de Carlos Castañeda. Sin embargo, ese librero estaba en una zona totalmente aislada. Incluso recuerdo que no era la única que estaba allí, sino que otros más que también me miraban.

Algo característico de ella fue que su máscara estaba cubierta de sangre. 

Quizá sea mi mente aburrida la que me deja con este tipo de sueños fuera de lo ordinario, o quizá sea que esos entes desean hallarme en la vida real.

Pero bueno, esta es una luz para mi desesperanzado ser.








Dorothy

martes, 28 de octubre de 2014

La muerte y el infinito

Suelo despertarme temprano, desayunar, ver un poco qué hay de nuevo con el mundo y entonces salir a la calle para dirigirme a la Facultad. Algo que noto mucho al estar en el transporte, es que siempre cuento todos los números que me vengan, desde las placas de los automóviles, hasta el número que me tocó en el boleto del metro. Por ejemplo:

Tenemos que las placas de los autos son 

639-AMB
6+3+9=18
1+8=9

Y el nueve es el número de mi próxima suerte, el cual es uno cualquiera para mí, no significa nada. Sin embargo:

00008054441
854441
8+5+4+4+4+1=26
2+6=8

El numero 8 para mí es de la "mala suerte". Cada que me topo constantemente con ese número, significa que algo no agradable me sucederá. 

Pasó algún 8 de enero del 2010, recién había llegado a la antigua escuela (donde estuve sólo dos años). Nos habían informado que una compañera había cometido suicidio. A pesar de que no había entablado una amistad con ella, sentía el aprecio de compañerismo. Desde entonces, por cuán absurdo suene, ese número ha significado algo "malo". 

Resulta ser que hoy me topé con tantos ochos que me preocupé, por más que veía la calle, los ochos estaban allí. Creo que también mi boleto del RTP tenía un ocho. Entonces, una vez que llegué al metro, ¡estaba detenido! Creí que no duraría mucho en ese estado así que entré y hallé un asiento agradable. Estuve escuchando música por un largo rato y con tal de "matar el tiempo", me puse a leer un libro que recién compré en la feria: Kant. Pasaron alrededor de cuarenta minutos hasta que un policía nos retiró de los vagones. No quise realmente irme sin saber lo que había sucedido, así que me aproximé a él y escuché lo que estaba diciéndole a otras personas: alguien se había arrojado a las vías a unas tres estaciones de donde yo estaba.

Me sorprendí lo suficiente, puesto que días pasados yo había estado en esa estación, sentada y viendo cómo venían los trenes, pensando en cuán grave sería el golpe y cuán doloroso podría ser, dependiendo de dónde golpeara primero. Pensé, incluso, en el pobre ser que estuvo entre las vías, en las personas que no pudieron evitar el incidente, en la gente que se molestó por el terrible retraso... Pero algo doloroso que escuché salir de la boca del policía fue que "tardará un poco en avanzar, pues de aquí en lo que retiran el cuerpo", refiriéndose al individuo como cualquier ser

Me puse a meditar bastante, hablé con mi hermana por teléfono, volví a ir a los andenes y en un par de minutos, el servicio ya había vuelto a la normalidad. Silencio. Sólo entramos tres personas en un vagón. Pasamos una, dos, tres... Y más silencio, todo con calma, el mundo continuaba. 

Traté de continuar el trayecto con un poco de tranquilidad, pero mi mente no me debaja en paz. Analicé la situación, ¿quién era ese ser? ¿Por qué lo había cometido? ¿Pude yo haberlo salvado de esa catástrofe? ¿Pude yo haber sido él? Sí, eso último fue lo que más pensé: esa persona pudo haber sido yo. Sí, he sentido demasiada desesperanza en los últimos años, sí, he pensado en finalizar con mis días... Pero el ser que nos dejó el día de hoy me ha hecho pensar en lo extraño que es vivir. No me ha dado motivos para seguir existiendo, eso ya lo había analizado, pero me dejó pensando en algo que va más allá de la pena y tristeza que surgió después de pensar en él: la primera clase de cálculo que tuve con el Dr. Humberto. 

Él nos dijo aquél día que pensáramos en algo infinito. Todos se quedaron callados, uno mencionó el tiempo, yo negué que fuera infinito y entonces, el doctor lo puso a dudar: ¿realmente el tiempo es infinito? La física nos dice que el tiempo surgió una vez que el big bang "apareció", entonces no es infinito, porque tuvo un inicio y tendrá un fin--para aquellos que no lo sepan o no estén aún conscientes, el Universo poco a poco morirá y habrá lo que en un principio: nada. 

Ahora, después de lo que acabo de mencionar, supongo que ya saben en qué pensé después de este suceso: ¿la muerte es infinita? 

Uno muere y se convierte en algo infinito, ¿no es así? Porque no hay nada más. Entonces sería algo como:

Nada = Muerte

Pero para ello tengo que definir qué es nada y la muerte, sin embargo, supongo que este tema lo dejaré para otro día.

Con tal de finalizar con algo curioso y que también tiene que ver con el principio de mi entrada, el número que me ha entregado "suerte" es el siete. Hoy que estaba de regreso a mi casa, vi pasar un auto con: 205-TRY, seguido de 439-???, 00100033. Tres sietes al mismo tiempo.

Pero bueno, esa es la única luz que puedo ver tras tanta desesperanza. 








Dorothy

lunes, 27 de octubre de 2014

Un saludo

Quiero empezar este blog introduciendo para qué fue creado y de qué carácter va: es de índole personal, un diario, un motivo para seguir el día a día con la necesidad que sea público en la red sólo por mera curiosidad, pues así siento que tendrá contacto con alguien y no se quedará abandonado en el cajón de mi escritorio, sin embargo no deseo realmente ser popular, pues en mi vida seré algo relevante. 

Anhelo, más que nada, que si alguien llega a toparse con este blog me siga hasta el final de mi trayecto, pues en estos instantes me encuentro completamente desesperada por saber qué me depara el mañana. 

Hace ya mucho tiempo que tengo este vacío existencial, no encuentro razones para continuar viva a mis miserables 21 años de edad. 

No daré datos muy detallistas de mi nombre, pero algo que sí pueden saber es que es verdad, mi nombre de nacimiento es Dorothy, pero Uranga lo he usado como pseudónimo dándole honor a mi surrealista predilecta: María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga. 

Nací en el año 1993--suponiendo que no han hecho las cuentas--en una familia no tan ordinaria de la Ciudad de México. No tuve una infancia que pueda considerarse tranquila, puesto que como cualquier familia mexicana y del mundo, hay problemas en el hogar. De igual manera mi actitud académica fue pésima. Siempre he sido floja, una vaga, pensando todo el tiempo en el futuro y en historias que van más allá de lo real. A veces percibía a mis padres como simples humanos que me habían adoptado y que mi familia de verdad no estaba aquí, sin embargo, de ese tema trataré otro día. 

Al mismo tiempo que era muy distraída, mis padres me llamaban la atención. Era lenta en el aprendizaje, tartamudeaba, obtenía calificaciones bajas y, aparte de todo ese lío, también mis compañeros abusaban de mi poco intelecto. Aparte de recibir lo que hoy llaman bullying, mis "amigos" se aprovechaban de mí y sólo me querían en los equipos por mero interés. 

Nunca fui una alumna sobresaliente, todos los profesores decían que era inteligente, algo que realmente me subía el autoestima hasta hace algunos meses, que me di cuenta que la inteligencia, es diferente del conocimiento y esta de la sabiduría--igualmente hablaré de ello otro día.

Algo que marcó mucho mi infancia en esos años tan duros, fue que podía volar sin necesidad de moverme. Empecé a escribir desde que aprendí, pero no escribía texto cualquiera, sino literatura. Mi primera novela la empecé a los once años, la cual jamás terminé por mis propios problemas incesantes, y continué con mi camino hasta la fecha de hoy (¿continuaré?). 

Así es, desde ese entonces siempre he querido ser escritora, una que se haga escuchar por pocos comprendidos e interesados--no tengo ninguna clase de fan desconocido, por si se lo preguntan, pero sería asombroso tener uno; mis únicos seguidores son mis amigos y compañeros que he conocido a lo largo de mi existencia. 

Fue hace poco que decidí autonombrarme escritora, pues creí ser lo suficientemente buena en mi oficio a pesar de seguir teniendo problemas en la argumentación, sintáxis y, quizá, la ortografía--de este dudo mucho porque he tenido una ortografía considerablemente atractiva. 

Aparte de todo esto que me enorgullece, siento ese vacío. Me alegra tener cinco novelas, me alegra tener la mentalidad que tengo, pero el hecho de ser yo, no puedo tolerarlo. 

Considero mi actitud como repugnante, que nadie puede quedarse conmigo porque llego a ser frustrante, entre muchas otras cosas más que ahora no deseo mencionar. 

Fuera de todo este delirio supongo que mis pocos lectores ya sabrán de qué irá este blog. Contaré mis penas, mis dudas, mis problemas existenciales, mi amor, mi odio, mi oficio, mi sabiduría, mis sueños... Pues así como ustedes que son todo un mundo, yo también.

Ojalá te quedes un rato más conmigo en estas aventuras fatalistas y desesperanzadas.

Gracias por leer.




Dorothy