jueves, 6 de noviembre de 2014

La inteligencia, el conocimiento y la sabiduría

Finalmente me dieron ganas de describir la desigualdad que les había comentado en mi primera entrada, creo que fue del 27 de octubre. Les dije con toda confianza que la inteligencia es diferente del conocimiento y este de la sabiduría, o sea que es:

Inteligencia ≠ Conocimiento ≠ Sabiduría

Y al mismo tiempo:

Inteligencia < Conocimiento < Sabiduría

Siempre en toda mi infancia y parte de la pre-adolescencia me decían que era una niña muy inteligente y que lo mejor sería no "echarme a perder" como hicieron mis compañeros y compañeras (más que nada, mis compañeras), quienes eran más adeptas a lo popular. Estoy hablando del 2005, que era cuando el "reggaeton" estaba haciéndose más y más notorio entre las chicas y la moda ("tepiteña", que es una forma bastante mala de dirigirse a una moda) era igualmente popular. 

Apenas hace algunos meses me di cuenta que en realidad, el hecho que te digan inteligente es algo muy superficial, pues hasta donde la humanidad sabe, nuestra raza es inteligente por definición; está implícito que seamos inteligentes y hay humanos más inteligentes que otros (refiriéndome al nivel de respuesta, como bien lo son esos tests de CI, que por cierto, hasta el nombre lo dice y añado: el CI no mide tu nivel de conocimientos ni sabiduría, sólo es tu nivel de respuesta ante problemas de lógica).

Lo que muchas personas confunden con facilidad es la inteligencia y el conocimiento. Cuando demuestras que conoces sobre un tema te dicen "¡eres muy inteligente!", cuando en realidad el halago debería ser "¡conoces mucho!". ¡Ya se imaginarán la clase de gestos que hago cuando doy un punto de vista de ámbito filosófico y me halagan con el "qué inteligente"! 

Hasta cierto punto no es ofensivo porque las personas que lo dicen no conocen sobre el tema. 

Ahora, el conocimiento viene casi de la mano con la sabiduría, pues ésta se dedica a colectar hechos, ya sea viendo o leyendo (aquí también entra la inteligencia un poco, pues no puedes comprender si no eres inteligente).

El alumno que es capaz de responder cuestionarios donde debes discriminar figuras, es un humano inteligente (bien llámese homo sapiens). El chico más "listo" de tu clase, el que siempre responde a todas las preguntas que el profesor hace, es un humano de conocimientos. ¿Qué hay entonces con el tercer ser? Es el mejor de todos, en mi opinión, porque muy pocos han sido capaces de ser como es. 

El humano sabio es aquél que observa, analiza y opina lo que sucede a su alrededor. No necesariamente tiene conocimientos, pero te puede dar una visión completa de la verdad absoluta y pura. Puede ser subjetivo u objetivo, pero no le importará a quien lo escuche, pues de su boca sale nada más que la sabiduría

Aparte de ser un humano de opinión, también de él nace la creatividad y facilidad de manejar los temas más complejos. Es filósofo, pues, pero no de cualquier clase. No se deja influenciar demasiado por sus ancestros, pero tampoco los ignora. De él nace una nueva imagen de lo que es vivir y lo que más desea es transmitirlo. Tampoco es un humano que nace para estar en casa, sino que busca nuevas formas de aprender a través de la lengua de los demás. Busca y encuentra. Podría decirse incluso que es un aventurero. Puede mirar al cielo y ver más allá que solamente estrellas, ver una rosa y decir mil verdades, ver el reflejo y dar su opinión de qué puede haber al otro lado. 

Asimismo concluyo con esta pequeña publicación y retomo que, ser inteligente, el conocer y la sabiduría vienen de diferentes, pero necesarias, ramas.

Sean los humanos sabios que tanto anhelan ser. Vean y admiren, que las obras que están en este Universo sólo ocurren una vez en... nadie sabe cuánto tiempo.






Dorothy

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