Flojera, aburrimiento y un paro de 72 hrs.

No hay nada mejor que la flojera, el aburrimiento y un paro de 72 hrs. en tu escuela unidos en una misma semana, semana que debió ser normal, llena de conocimiento matemático y distracción a mis problemas mentales matutinos, diurnos y nocturnos. Es molesto despertar todos los días y pensar en no saber qué hacer con tu vida, mas que abrir un blog y escribir lo que más te gusta--en realidad me gusta más dedicarme a la literatura, pero escribir un blog sin un tema principal no está mal. 

Antes de empezar con este patetismo me dedicaba a practicar con el arte junto a una querida amiga que conocí en la escuela media superior, después de unos meses, me di cuenta que apesto en esa mierda y decidí estudiar matemáticas (apenas a finales del semestre), como los grandes artistas del renacimiento (y antes). ¡Sí, suena estúpido! ¡O no sé qué piensen ustedes! Pero yo creo que verdaderamente es una buena idea, ¡lo sigo pensando! ¡Y no sólo lo hago para ser mejor en mi arte, sino por el mero amor al conocimiento y al lenguaje!

Veo a las matemáticas como el lenguaje universal. Sabemos que está el lenguaje que todos manejamos día a día, pero sobre todo esto, yacen las matemáticas, el lenguaje más abstracto y surrealista que... Con tantito pensarlo, me enamoro más. No son números, como muchos ustedes creerán que se ve en la carrera, sino que la filosofía nace en su estado más puro y noble, y no solamente de las matemáticas, sino de toda magnífica ciencia (subjetivamente me encanta la física y la biología). 

Lo que muchos artistas contemporáneos no han notado (y varios se encuentran desinteresados), es que el arte con la más grandiosa beldad, es aquella que tiene las matemáticas debidamente insertadas. El arte abstracto (esas manchas que ponen sobre el lienzo) es aquel que considero como un terrible intento de expresión sublime. Cuando veo esa clase de arte, no hallo lo que el artista quería decir, entonces leo su dichoso título y empiezo a reírme de lo absurdo que suena, pues según yo, plasma todo tipo de sentimiento menos lo que el artista dice "haber pintado". En cambio, miren el arte del señor Escher y admiren la física reflejada en cada dibujo.

Sinceramente el mejor arte es aquél que se acerca a la realidad y a lo increíble, como bien lo hace el surrealismo.

Pero bueno, esa es la única luz que puedo ver tras tanto patetismo. Lo dejo para otro día.






Dorothy

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